Ya disponemos en la sección de homilías de nuestra web la correspondiente al día de hoy. En ella, D. Manuel Palma nos hace ver la aparente contradicción de un día como hoy, en el que empezamos celebrando la entrada del Señor en Jerusalén, e inmediatamente después, contemplamos el relato de la Pasión. Sin emargo, entre los dos momentos existen algunos puntos de conexión:

   – Primero, vemos cómo Áquel que es Dios entra en Jerusalén a lomos de un simple pollin, que nos debe hacer tomar conciencia de que el Señor no sólo toma la forma humana, sino que se hace esclavo. Nos enriquece con su pobreza.

   – En segundo lugar, la venida del Señor es para traer un reino de Paz. Una Paz que Cristo ha sellado con el Padre por medio de la Cruz, signo de la generosidad de Dios. No es casualidad que la Pasión empiece con este gesto de entrega.

    – En tercer lugar, hemos recordemos que Áquel que viene sobre un pollino trae una llamada Universal, no sólo para el pueblo de Israel, sino para todos los hombres del mundo.