Homilía del IV domingo del tiempo ordinario

Ya tenemos a nuestra disposición la homilía del IV domingo del tiempo ordinario. En ella, D. Manuel Palma nos explica como, en la segunda lectura, el apóstol S. Pablo nos llama a un trato con el Señor sin preocupaciones. Muchas veces en nuestra vida estamos preocupados por responder a lo inmediato, entregando nuestra vida a asuntos mundanos, que poco pueden darnos. S. Pablo nos llama a entregar nuestra vida a la fuente de salvación que es el Señor. El reconocimiento de ser hijos de Dios nos libra de toda preocupación y da fortaleza a nuestra condición humana.

Cuando Jesús llega el sábado a la sinagoga, las palabras que pronuncia están llenas de autoridad y traen la salvación. La palabra de Cristo sigue resonando con fortaleza en nuestra propia vida, que nos libra de las preocupaciones y afanes de este mundo, para hacernos en verdad hijos suyos.